17 abril, 2007

Una pequeña jarilla en peligro

El Boletín Oficial de Canarias publicó el lunes el Decreto por el que se aprueba el Plan de Recuperación de la Jarilla de Agache (Helianthemum teneriffae Cosson), una planta endémica en peligro de extinción que habita únicamente en una zona restringida de la Ladera de Güímar, en el ámbito del Parque Natural de la Corona Forestal al sudeste de Tenerife. [Helianthemum: nombre genérico que procede del griego helios, que significa Sol y anthemon, que significa flor, aludiendo a sus flores amarillas. Fuente: http://www.floradecanarias.com/]

La finalidad del documento elaborado por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial es garantizar la supervivencia de este taxón que crece a unos mil metros de altitud y cuyos núcleos principales están atravesados por un canal de agua en desuso y un sendero que es transitado por excursionistas y cazadores.
La Jarilla de Agache es un pequeño arbusto de hasta 40 centímetros de altura, con inflorescencias en racimos terminales simples y que tiene entre cuatro y doce flores. Actualmente se conoce una única población de unos 166 ejemplares naturales de esta planta localizados exclusivamente en tres zonas de la Ladera de Güímar: Anocheza, El Picacho y la Fuga de Cuatro Reales.
En su conjunto, el total de la población de Jarilla de Agache, que está incluida en los catálogos nacional y canario de especies amenazadas en la categoría de en peligro de extinción, ocupa una superficie de mil metros cuadrados (más o menos el tamaño de una cancha de balonmano). El Plan de Recuperación de la Jarilla de Agache contempla un conjunto de pautas para aumentar el número de efectivos y núcleos poblacionales existentes, además de promover la expansión de la especie en su hábitat potencial. El objetivo trazado en el documento es lograr como mínimo un tamaño poblacional de 1.200 ejemplares.