19 enero, 2007

LOS HOGARES ESPAÑOLES SON LOS QUE MENOS IMPUESTOS MEDIOAMBIENTALES PAGAN POR LA CONTAMINACIÓN ENERGÉTICA

La Oficina Europea de Estadística (Eurostat) ha publicado un estudio en el que asegura que los hogares españoles son los que menos impuestos medioambientales pagan por la contaminación energética. Además, ha confirmado que, a diferencia del resto de la UE, España no afronta cargas cada vez mayores por el impacto de los transportes.

Tradicionalmente, este tipo de impuestos han servido no sólo como peso equilibrador de los ingresos de los presupuestos nacionales sino también como instrumento para motivar a la ciudadanía, ya que suponen una penalización que eleva el precio de los productos más nocivos para el medio ambiente, con lo que se invita a reducir el consumo. Asimismo, resultan fundamentales para impulsar la competitividad y las economías jóvenes.
Los impuestos medioambientales más abundantes en la UE son los que se pagan por la contaminación producida por la energía, que suponen un 76% del total recaudado, seguidos de lejos por los vinculados a los transportes, que representan un 21%. El tanto por ciento restante corresponde a la contribución por polución, tal y como indica un informe de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat).

Según Eurostat, los hogares y las empresas de la UE pagan cantidades muy similares de impuestos por el daño que la energía produce en el medio ambiente, a pesar de que son las compañías las que acaparan el 70% del consumo total. Aún así, los datos revelan que la contribución doméstica ha disminuido un 5% desde 1995, traspasando la carga poco a poco al sector comercial, en especial al transporte. A pesar de lo cual, las familias siguen pagando cada vez más por el uso de la energía.
La recaudación de impuestos vinculados a la energía -cuotas sobre el uso de aceites minerales, electricidad, carbón y gas- aporta cerca de 202.000 millones de euros a los Veinticinco (194.000 millones a la UE15). Esta cifra representa alrededor de un 5% del monto total de impuestos y contribuciones sociales exigidas en la UE.

La contribución doméstica supera ligeramente el 50% del total, mientras que el consumo de los hogares representa sólo un 26%. En Bélgica, España, Reino Unido, Bulgaria y Noruega es el sector comercial al que se atribuye la mayoría de los impuestos sobre energía. En los últimos años, los Quince pagaron una cantidad cada vez mayor de impuestos por energía. Sin embargo, los ingresos por familia también han ido aumentando, la mayor subida fue registrada en Noruega de 1995 a 2000. Si comparamos los impuestos pagados por los hogares sobre la energía, lo cierto es que contribuyen menos cada año, a excepción de Holanda, donde la tasa es cada vez mayor. Las contribuciones varían desde el 4% en Dinamarca hasta el 1% de Bélgica, España y Bulgaria.

En lo que a impuestos por la contaminación que produce el transporte se refiere -impuestos sobre carreteras, vehículos de motor, registro e importación de los mismos-, lo primero que hay que destacar es que representan un 21% de las tasas medioambientales, lo que equivale a un 1,9% de la cifra global de recaudación (56.000 millones de euros). En segundo lugar, hay que subrayar que en su mayoría son pagados por las familias (un 65% del total), mientras que las empresas sólo contribuyen más que los hogares en Holanda. La contribución en este sentido aumentó un 7% durante el periodo 1995-2003, ya que tanto las familias como los negocios pagaron cada vez más. Si comparamos las cuotas pagadas en los distintos hogares europeos, advertimos que son cada vez mayores en todos los Estados miembros a excepción de España. Cerca del 1% de los ingresos va a parar a los impuestos relacionados con el transporte, salvo en Alemania y Noruega donde la proporción asciende hasta el 2%.

Fuente: Instituto para la sostenibilidad de los Recursos