30 enero, 2006

Nociones básicas sobre sismología

Mucho se ha hablado sobre la condición del Archipiélago canario respecto a la sismología. Concretamente, el año 2004 fue un hervidero de opiniones sobre la situación vulcanológica debido a un aumento considerable de la frecuencia de movimientos sísmicos registrados en las Islas.

Pero, ¿sabe la población, con seguridad y con rigor, a qué se debe que el suelo de las islas se mueva tan frecuentemente? ¿Se usa la terminología con corrección? ¿Son infundadas las teorías que se manejan? El profesor de Geología de la Facultad de Biología de la Universidad de La Laguna, Ramón Casillas ha desvelado para este periódico algunas de las dudas más habituales que puede generar un exceso de información sobre sismología.



¿Por qué se producen los terremotos?

La parte sólida de Tierra está formada por tres capas concéntricas principales: Núcleo, Manto y Corteza. De ellas, la más externa es la Corteza. Ésta está formada por diferentes rocas y su espesor es relativamente pequeño.

Dependiendo del lugar considerado, en la Corteza aparecen distintos tipos de rocas. De esta forma, en la Corteza oceánica predominan las rocas de composición basáltica, mientras que bajo los continentes y bajo algunas plataformas continentales son más abundantes las rocas de composición granítica.

Los movimientos símicos se producen por varias causas. La teoría del rebote elástico "explica que los seísmos se generan debido al movimiento súbito de dos bloques de rocas a lo largo de una falla, es decir, una fractura, en la Corteza o en el Manto" indica Ramón Casillas.

"En las zonas de fractura que separan dos bloques de rocas", prosigue, "se concentran a lo largo del tiempo unos esfuerzos tectónicos importantes. En un momento determinado y de una forma relativamente violenta se produce el movimiento de los dos bloques a lo largo de la falla, generándose la liberación de la energía acumulada. Esto da lugar a un tren de ondas que van a ir trasmitiéndose por las rocas circundantes", cuando estas ondas llegan a la superficie se produce el movimiento oscilatorio de la misma, lo que comúnmente conocemos por terremoto o sismo.

Por otro lado, puede ocurrir que un fluido, un magma, por ejemplo, se mueva a través de la Corteza e intente a salir a la superficie, esto "va a generar concentraciones de esfuerzos en determinadas zonas, lo que provoca que la roca se agriete y se rompa. El proceso de rotura producirá un movimiento sísmico", indica el especialista. Estos movimientos son los asociados a actividad volcánica.

Por último también se pueden producir seísmos por otros mecanismos "como las explosiones en las canteras, las minas o las galerías. Las detonaciones generan un trasvase de energía mecánica hacia la roca que da lugar a trenes de ondas de naturaleza muy semejante a los que se forman en terremotos de origen natural" apunta Casillas.

De hecho, muchos de los pequeños temblores que a veces se aprecian localmente se deben a explosiones en canteras o galerías.



Canarias ¿zona caliente?

"Decir que Canarias es una zona caliente sismológicamente hablando me parece un poco aventurado", comenta el profesor de la ULL, "estamos fuera de lo que son las zonas sísmicamente más activas como el cinturón de fuego del Pacífico o la cuenca mediterránea. En Canarias hay una sismicidad media o en cierta manera baja. Puede que se registren una gran cantidad de microsismos, pero sus magnitudes no superan más allá de los cinco grados y medio en las escala de Ritcher. Las islas estarían dentro de la normalidad para la zona en la que se encuentran, es decir, en el interior de una placa litosférica", asegura el geólogo.

Casillas además aclara que los científicos discuten acerca del origen de los movimientos sísmicos que se producen en las Islas. "En los dos últimos años se ha detectado una frecuencia mayor de registros en ciertas áreas que algunos científicos relacionaron con el movimiento de magmas en el interior de la Corteza, por lo que podrían considerarse como terremotos de origen volcánico". Por otro lado, el profesor Casillas indica que algunos autores han planteado que la causa de la generación de tantos seísmos puede ser "el fenómeno de descompresión que pueda estar sufriendo la isla por la extracción de agua".

El profesor de la ULL indica que un sondeo realizado hace algunos años acusó la bajada del nivel del agua en el acuífero de Las Cañadas, que es el más importante de la isla, en medio metro al año. "Liberar el terreno del peso que supone toda esa agua que llena los poros de la roca a cierta profundidad, puede provocar una descompresión que acabe produciendo locales acumulaciones de esfuerzo que den lugar a esa microsismicidad" asegura el geólogo. Con todo, y teniendo en cuenta las diferentes causas "existe una gran discusión científica en torno a cuál es el origen" de esos movimientos.



Sismos y erupciones

Y efectivamente la presencia de volcanes en el Archipiélago pude ser otra de las causas de tanto movimiento.

Sin embargo, ello no indica que necesariamente se vaya a producir una erupción inminente, asegura Casillas, quien además pone un ejemplo: "Conocemos por la Historia que con anterioridad a las erupciones se han producido terremotos con diversa frecuencia. Existe un precedente que ocurrió a principios del siglo XX, en Pájara, en Fuerteventura, donde se produjo una actividad sísmica muy importante, y hubo incluso liberación de gases, todo el mundo pensaba que iba a acontecer una erupción volcánica, y finalmente aquello se paró un buen día, dejaron de salir los gases y cesaron los terremotos".