19 marzo, 2006

La atmósfera a examen

Foto de Javier Corominas
Leoncio González
Santa Cruz / Izaña


Existe en Canarias un centro puntero a nivel mundial en el estudio de la atmósfera terrestre. Se trata del Observatorio Atmosférico de Izaña, dependiente del Instituto Nacional de Meteorología, a su vez filial del Ministerio de Medio Ambiente.

La instalación que este centro de investigación y desarrollo tiene en el preparque nacional del Teide se compone de una completa estación de fondo atmosférico donde se estudian los procesos químicos que pueden inducir cambios en el clima del planeta Tierra, entre otros, la presencia de gases de efecto invernadero o el debilitamiento de la capa de ozono.



Situación

El Observatorio de Izaña, en adelante lo denominaremos por sus siglas IZO, fue construido en 1916, y se encuentra entre las coordenadas 28 grados 18 minutos Norte y 16 grados 29 minutos Oeste, a una altura de 2.367 metros por encima del nivel del mar.

Esta situación es privilegiada debido principalmente a dos factores, el primero, la ya conocida calidad del cielo de Canarias; la otra ventaja estriba en su colocación estratégica en una altura determinada, por encima de una persistente capa de inversión térmica, lo que facilita el estudio de los fenómenos al encontrarse sobre las influencias antropogénicas locales, es decir las producidas por el hombre.

Al frente del IZO se encuentra el meteorólogo Emilio Cuevas, que dirige un equipo de 29 personas, entre las que se incluyen físicos, meteorólogos, observadores, ingenieros, técnicos, personal de administración y servicios, y un conductor. "Somos una gran familia", comenta Cuevas, "y el clima de trabajo es muy bueno, hacemos un gran equipo".

El IZO se completa con otras dos plataformas de observación, la de Santa Cruz, situada en las sexta planta de un edificio de la calle de la Marina, frente al puerto de la ciudad, y otra ubicada en la costa norte de la Isla, en Punta del Hidalgo.



Santa Cruz

"Hay algunas medidas que es mejor hacerlas aquí (en Santa Cruz), a nivel de la superficie del mar, sobre todo cuando hay intrusión de aire africano. Si las hiciéramos sólo en Izaña perderíamos una zona de estudio comprendida en los primeros 2.400 metros", indica Cuevas, "además, tenemos otro fotómetro solar aquí abajo para caracterizar los aerosoles marinos, cosa que arriba sería imposible porque no llegan tan alto. También tomamos medidas complementarias de radiación".

Precisamente, esta es una de las principales líneas de trabajo de este equipo científico, el de caracterizar las partículas que están dispersas en el aire, llamadas aerosoles, de las que hablaremos más adelante.



Pero volvamos a Izaña

Después de acceder a la colina en la que se encuentran los repetidores de televisión, los telescopios del Instituto de Astrofísica de Canarias y un destacamento del Ejército, se llega al IZO.

Las dependencias fueron reformadas completamente en 2005, e inauguradas el Día Meteorológico Mundial, 6 de junio, por la ministra de Medio Ambiente Cristina Narbona y el presidente de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Michael Jarraud.

El IZO ha quedado conformado como un gran y completo laboratorio. Las instalaciones están formadas por un edificio central, el mismo que fue construido en 1916, y una nueva torre de laboratorios de seis plantas de altura.

En las dependencias centrales se encuentran las oficinas de los observadores meteorológicos, las zonas comunes como la cocina, el comedor y la biblioteca, además de un salón de actos.



Estación meteorológica

Izaña cuenta con dos estaciones meteorológicas. Una de ellas está situada en una explanada en el exterior del Observatorio y la otra en la torre de laboratorios.

Los instrumentos que "vigilan el tiempo" desde allí ofrecen un compendio muy importante de datos. "En estas estaciones se recogen la mayoría de los récords de fenómenos meteorológicos que se producen en España", indica su director. Concretamente, en los últimos meses destacan los índices más altos de rachas de viento, incluidos los del Delta (249 kilómetros hora) así como la mayoría de horas de insolación que se producen en el territorio español.

Esta estación mide, además, humedad, pluviometría, viento, insolación, descargas eléctricas y hasta la temperatura del suelo a varias profundidades. "Cuando se produjo la crisis sísmica hace varios años, estuvimos controlando con detenimiento si se producían variaciones significativas", comenta el científico. Todos estos aparatos, que están situados en el mismo lugar donde se colocaron por primera vez en los años veinte, están completamente automatizados "y ofrecen un nuevo dato cada minuto", aclara Emilio Cuevas.



Calima

En Canarias, el estudio de la calidad del aire y su composición es significativo por la presencia continua de frentes de calima africana, pero también se analizan los índices de contaminación urbana y de pólenes disueltos en el aire.

"Los aerosoles son esas partículas pequeñitas de entre 0,001 micra y 10 micras que se hallan en suspensión en el ambiente. Es importante poder saber qué papel desempeñan esos parámetros en la formación de nubes, absorbiendo radiación, o reflejando la que viene del sol. Hoy por hoy se sabe muy poco cuál es el papel de los aerosoles en el clima, si enfrían o si calientan, todo depende de su naturaleza, tamaño y composición", asegura.

En el Observatorio de Izaña "básicamente controlamos introducciones importantes de masas de aire que vienen de África, aerosoles que proceden del suelo. Esos aportes son muy importantes en las Islas. Sobre todo en invierno, entre enero y marzo, hay unas concentraciones altísimas de partículas debido a la presencia de aire africano. Eso hay que estudiarlo con profundidad porque realmente afectan a la población, y pueden tener un papel muy importante en lo que se denomina forzamiento radiactivo, quiero decir, en los procesos de calentamiento o enfriamiento de la atmósfera", dice Cuevas.



Partículas

Dos pequeños tubos conectados a una central se mueven continuamente, a derecha e izquierda y arriba y abajo, en la azotea de la torre de laboratorios como si estuvieran gobernados por un niño. Se trata de los fotómetros solares Cimel, unos instrumentos que calculan las partículas de aerosoles que hay en el aire y su tamaño.

Estos dos pequeños ’cañones’ están programados para "barrer" espacios determinados de la atmósfera continuamente. Son capaces de encontrar la posición del sol en cada momento y ser manejados a distancia. Están diseñados para aguantar las condiciones meteorológicas más adversas y tienen un alto grado de autonomía, por lo que la red de estaciones Cimel se halla repartida en los lugares más recónditos de todo el mundo. Tenerife ha sido designada Centro de Calibración de la Red Europea y Norteafricana de este tipo de fotómetros.



Ozono

El Observatorio Atmosférico de Izaña es una de las diecisiete estaciones de España de la red de espectrofotómetros Brewer denominada Iberonesia.

Los espectrofotómetros Brewer son aparatos que mediante el análisis de la luz solar miden los niveles del ozono en la atmósfera.

Desde noviembre de 2003, el IZOse ha establecido como el Centro Regional de Calibración Brewer para toda Europa, lo que significa que cualquier espectrofotómetro que se halle en el viejo continente debe ser ajustado y calibrado por el Centro de Tenerife.

En la actualidad, el Observatorio colabora con la NASA y la Agencia Espacial Europea para calibrar en Finlandia uno de estos instrumentos que viajará en un satélite para calcular desde el espacio la radiación ultravioleta y los niveles de ozono.



Cono Sur

Por otro lado, el centro de Tenerife se encarga de mantener, ajustar y evaluar los datos de las tres estaciones que existen en el cono sur, concretamente en Ushuaia (en la Patagonia) y en Belgrano y Marambio (Antártida), en un proyecto compartido con el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA).

Asimismo, uno de los especialistas de Izaña en medición de ozono participa en el programa SAG (Scientific Advisory Group) de la Organización Mundial de Meteorología. Se trata de un comité de expertos que asesoran a la OMM sobre las mediciones tomadas de la capa de ozono.

Este grupo está formado únicamente por doce personas en todo el mundo. El representante canario es el físico Eduardo Redondas. "Las plataformas que tenemos en el cono sur se encuentran muy bien situadas", explica Redondas, "una está fuera de la zona de influencia del agujero de ozono (Ushuaia), otra en la zona media (Marambio)y la última en el centro del agujero (Belgrano), lo que permite obtener datos muy significativos de la evolución del debilitamiento de la capa de ozono".

Redondas ha viajado a dos de estas tres estaciones a calibrar los espectrofotómetros Brewer que hay en ellas. A Belgrano, la más alejada del continente, "no he tenido aún la oportunidad de ir. En ella trabajan sólo seis personas y pasan allí todo un año", indica el físico.

A Belgrano sólo se puede llegar una vez al año, y el acceso se realiza en un buque rompehielos que efectúa el cambio de dotación de la base y la abastece de combustible y alimentos.



El efecto invernadero

Además de medir constantemente los niveles de ozono de la atmósfera, en Izaña existen otros tipos de laboratorios que calculan, por ejemplo, la presencia en el aire de los temidos gases de efecto invernadero.

"Medimos cómo evoluciona el dióxido de carbono (CO2), de hecho somos una de las diez o doce estaciones que miden de forma continua este gas y el metano. Estos análisis nos permiten ver cómo están evolucionando estos gases en la atmósfera", afirma Emilio Cuevas.

La instrumentación para realizar estos controles es complicada, "una parte de los aparatos es comercial, pero el resto del instrumental debemos fabricarlo nosotros mismos, lo que convierte a los equipos en únicos", asegura el director del Observatorio. El aparato que mide el nivel de CO2 es especialmente sensible y necesita ser calibrado cada tres horas.

Pero la torre de laboratorios de Izaña tiene otra gran batería de medidores para analizar, entre otras cosas, la presencia en el aire de NO2 o el monóxido de bromo.

En esta línea, Izaña forma parte también del Programa de Vigilancia Atmosférica Global (VAG) que actúa como un sistema de detección temprana de los cambios en la concentración atmosférica, cambios en la capa de ozono, poder oxidante de la atmósfera y en el transporte de largo recorrido de gases y partículas contaminantes.



Una atalaya con más de un siglo de historia científica

En 1832, Charles Darwin llegaba a la isla y, aunque no le permitieron desembarcar, escribió algunos datos sobre la importancia de la presencia de polvo africano en el clima del Archipiélago. Sin embargo, fue el británico Charles Piazzi Smith quien después de pasar algunos meses en las cumbres de Tenerife comenzó a realizar mediciones meteorológicas y astronómicas. Con sus investigaciones se puso de relevancia la necesidad de establecer en el Teide un observatorio fijo. A partir de la difusión de los estudios de Piazzi Smith, investigadores de distintos países pasan por la isla atraídos por las excelentes condiciones para los estudios meteorológicos y astronómicos. En 1910 se instala la llamada caseta del Kaiser, unas dependencias provisionales cedidas por Guillermo II de Alemania. Fue en 1916 cuando España se decide a comenzar a construir un observatorio estable en la zona de la altiplanicie de Izaña. La Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil española hacen que el nivel de investigación atmosférica decaiga en Tenerife. A partir de la segunda mitad de los años cincuenta se reanudan las investigaciones. Pero no es hasta principios de los sesenta cuando se retoman los trabajos internacionales sobre las características atmosféricas. Se renueva el interés de científicos de renombre por la isla y en los sesenta Christian E. Junge, considerado el pionero de la química atmosférica, impulsa el establecimiento en la isla de una estación BAPMoN (Background Atmospherfic Pollution Monitoring Network), que no se instaló hasta 1984. En la actualidad, Izaña colabora en más de 11 programas internacionales y con más de 18 entidades científicas, entre las que se encuentran la del Centro Superior de Investigaciones Científicas, NASA, Agencia Espacial Europea, universidades internacionales, etcétera

22 febrero, 2006

El picudo rojo, invencible como los malos de los cómics

Las medidas para acabar definitivamente con la plaga del picudo rojo que afecta a las palmeras canaria y datilera aún no están desarrolladas, e incluso se desconocen. "No existe depredador natural de este insecto que se pueda utilizar para su erradicación", aseguró ayer el entomólogo Sergio Montagud de la Fundación Torres Salas de Valencia.

Los efectos devastadores del picudo rojo aumentan en las islas de Fuerteventura (más de cincuenta ejemplares cortados) y Gran Canaria (dieciocho), y por ahora la lucha activa contra ella sólo pasa por actuar después de que se haya localizado una planta afectada.

Los lugares en los que el picudo ha hecho estragos, como en Elche donde ya ha destruido más de 2.800 palmeras, el protocolo de actuación consiste en vigilar exahustivamente, proceder a cortar las plantas afectadas y tratar fitosanitariamente los alrededores del foco, explicó Emilio Domenech, concejal de Parques y Jardines del Ayuntamiento ilicitano.

Esa vigilancia se torna dificultosa debido a que este insecto ataca por la parte superior de la planta, por lo que es casi imposible detectarlo hasta que ha destruido el vegetal.

"Esta plaga está lejos de parar" indicó el edil, pese a que esta ciudad lleva más de un año luchando contra el escarabajo. "Todos los días aparece algún ejemplar inestado", comentó Domenech quien además puntualizó que "de esas casi 3.000 palmeras destruidas casi un diez por ciento eran de la variedad canaria".



Picudo en Tenerife Por su parte, el representante de la Asociación para la defensa de la Palmera Canaria, Eduardo Fránquiz, aseguró que la presencia de este escarabajo en Tenerife y el resto de islas occidentales "es un hecho" aunque no se haya registrado aún ningún caso. Según informaciones que maneja esta Asociación, las plantas importadas en los últimos dos años tienen el 90% de posibilidades de estar afectadas con huevos de este gorgojo. "En Tenerife se han plantado palmeras compradas en la Península y en otros países en este lapso de tiempo", asegura Franquiz. En el Sur de la Isla, afirma, "se han plantado en un parque temático más de trescientas y en calles y complejos turísticos más de doscientas". En el Norte, "tenemos constancia de que hay cultivadas en alrededor de cincuenta en Buenavista, y algunas otras en Puerto de la Cruz, La Laguna y Santa Cruz", indica.

Medidas
Detección
El procedimiento para detectar la infestación en un ejemplar de palmera se basa en la observación física del ejemplar, "los aparatos de detección aún están en desarrollo, incluso se está trabajando en la posibilidad de crear ’narices’ artificiales dado el peculiar olor que desprende la planta cuando está siendo atacada, pero por el momento las inspecciones que se hacen son visuales. Se controla si hay exhudaciones extrañas o fibras apelmazadas en los intercisios de las hojas. En las palmeras jóvenes se realiza una prueba mecánica: se da un pequeño tirón en el interior de la planta y si se desprenden las hojas es que puede estar infestada", indicó Emilio Domenech, concejal de Parques y Jardines de Elche, ciudad que se ha visto amenzada por los efectos de esta plaga.

Químicos
Los tratamientos químicos no dan garantías para la erradicación, según el entomólogo Sergio Montagud. Primero por la dificultad que conlleva la aplicación y segundo porque no se sabe qué plantas están afectadas. El insecto coloniza la planta por su corona -parte alta- y se desplaza por el interior del tronco. Su presencia se evidencia con la muerte de la palma.

Destrucción
Para Eduardo Fránquiz es fundamental que tras las podas y cortes no se transporte el material de desecho a otras zonas, sino que se destruya in situ, debido a que el escarabajo puede volar y colonizar plantas cercanas.

Cuarentenas
Respecto a las cuarentenas en invernaderos, Fránquiz consideró que no dan garantía, y que los tratamientos que se aplican en ellas pueden matar a los adultos, e incluso a las larvas, pero no los huevos, que permanecen y posteriormente se desarrollan.

10 febrero, 2006

La palmera canaria, gravemente amenazada

El día 27 de enero un buque procedente de Valencia descargaba en los muelles del puerto de Santa Cruz diez contenedores cargados con palmeras. Dos día después, el Gobierno estatal prohibía de forma cautelar la importación de palmeras en la Comunidad Autónoma de Canarias, debido a la plaga detectada del picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus).

A pesar de que Capitanía Marítima de Santa Cruz de Tenerife propuso hacer regresar al barco a su puerto de origen, el jefe de las dependencias de Agricultura Pesca y Alimentación del Ministerio, Felipe Miralles, indicó a este periódico, que tras pasar los controles pertinentes, no existía ningún impedimento en facilitar la entrada de estas plantas para reubicarlas en unas dependencias particulares del importador del cargamento.

Por su parte, José Jonay Aguilar, gerente de la Asociación de Cosecheros y Exportadores de Flores y Plantas Vivas de Canarias (Asocan) afirmó ayer que no tenía constancia de la entrada de estos contenedores pero que si este cargamento había solicitado la entrada antes de la prohibición, y superado los controles en puerto, se encontraba en total disposición legal para traspasar las fronteras.

En cualquier caso, Miralles aseguró que las palmeras serán plantadas en invernaderos aislados y controladas durante una cuarentena de entre seis meses y un año. No obstante, el profesor de Fitopatología de la Universidad de La Laguna, Carmelo Prendes, consideró esta medida como "perjudicial" para el control de la plaga.

Cuarentenas Según el biólogo de la Universidad de La Laguna, las cuarentenas aplicables a cargamentos de plantas se deben hacer siempre en los lugares de origen y nunca en los de destino. Por ello, la única solución que este especialista ve posible para los contenedores de plantas que hayan llegado a las Islas antes de la prohibición dictada por el Ministerio de Agricultura pasa por realizar la cuarentena "en el propio puerto" y bajo una situación "extremadamente controlada", para certificar que "ese producto vegetal estaría libre de cualquier agente patógeno".

Lugar apropiado Sin embargo, no existe en los muelles del puerto de Santa Cruz ningún espacio apropiado para poder llevar a cabo esta cuarentena, por lo que se ha decidido sacar de las instalaciones portuarias estas plantas para llevarlas a los lugares propuestos por el importador, indicó Miralles.

Por su parte, Prendes indica que realizar esta medida en los puertos descartaría, antes de entrar en el territorio, la presencia de cualquier plaga y se debería realizar en todos los cargamentos vegetales que llegan a tierra. Según este biólogo, "eso no se está haciendo, sino que se sacan los contenedores de los muelles, se mandan a invernaderos y se guardan allí". Pasar esos controles sin haber superado la cuarentena, y depositarlos en otros lugares apareja "el peligro de contagio de posibles plagas a más plantas".

Este biólogo asegura que el picudo rojo ha llegado debido a la importación e indica la posibilidad de que se propague por todo el Archipiélago porque "cargamentos similares también se han llevado al resto de las islas", apunta.


Seguimiento
Ahora, prosigue Prendes, "habrá que hacer seguimientos y ver qué es lo que sucede. Todo se reduce al muestreo de las plantas. Una vez que se instala una plaga como ésta en un lugar donde no existen enemigos naturales de la misma, donde el único depredador es el hombre, el proceso a seguir consiste en hacer sondeos y tratamientos pertinentes, pero siempre hay un margen que se escapa, y ya no hay manera de erradicarlas", afirma, "y eso fue lo que pasó con el picudo de la platanera y con la mosca blanca".

La ministra de Agricultura, Elena Espinosa, dijo el miércoles en el Senado que la prohibición de importar palmeras en Canarias supone la "mayor y más eficaz" protección contra el picudo rojo.

A pesar de que Carmelo Prendes valora esta prohibición por parte del Gobierno, considera que "esta medida se debería haber tomado mucho tiempo antes".

Publicado en Diario de Avisos, 10/02/2006

Un escarabajo colorado y mortal



El picudo rojo es actualmente el principal enemigo de las plameras en España. Se trata de un gorgojo de entre dos y cinco centímetros natural del Sudeste Asiático. En la actualidad ha colonizado otros espacios como algunas zonas del mediterráneo. Las larvas penetran en las palmeras por su parte más alta y van abriendo galerías de hasta más de un metro de longitud. A partir de ahí las hojas centrales se marchitan. En pocas semanas la corona se ve afectada originando la muerte de la palmera. Los daños se hacen visibles cuando ya es demasiado tarde. Las palmeras muertas deben ser cortadas y quemadas, o enterradas a cierta profundidad con cal y productos pesticidas, para evitar la salida de adultos y su dispersión

01 febrero, 2006

Rincones, paginas del paisaje

Casi un año después de la publicación de la segunda entrega de Rincones del Atlántico llega a los quioscos de las Islas el número tres de este amplio catálogo del paisaje, la arquitectura tradicional, la flora y, en general, el medio ambiente de la Macaronesia.


Rincones del Atlántico
se conforma como un escaparate donde distintos especialistas aportan sus puntos de vista sobre determinados puntos "calientes" en la actualidad: sostenibilidad, desarrollismo, alternativas a la producción agrícola, permacultura, nuevas técnicas, etcétera.




Paisaje

Grandes y atractivas fotografías, continuando con el valor estético añadido desde el primer número (del que se ha agotado el total de la edición, nada menos que cuatro mil ejemplares), completan una serie de artículos sobre el paisaje.

En este número tres, se brinda al lector un monográfico sobre Phoenix canariensis, la palmera canaria. Interesante estudio en tres artículos sobre este endemismo y la presencia de su particular y esbelta figura en el paisaje de las Islas.



Fauna

En la sección Patrimonio natural también hay lugar, en este número, para la fauna. Por un lado con un amplio reportaje sobre el lagarto gigante de La Gomera, y por otro con un artículo del naturalista Juan José Ramos sobre Recuperación de humedales y aves en Canarias en el que se explican las clases de zonas húmedas existentes en las Islas, y la importancia de estas para las aves.



Agricultura

Y como no podía ser menos, es más que importante la atención que se le presta a la agricultura en Rincones del Atlántico. Desde artículos que estudian variedades propias de la zona macaronésica, como los higos canarios y sus variedades, hasta consejos prácticos para la elaboración de una pila de compost, pasando por análisis del uso de Organismos Genéticamente Modificados en la agricultura y alimentación o la idoneidad de las plantaciones ecológicas de plátanos en las Islas. Rincones del Atlántico apuesta por un desarrollo adecuado de la agricultura ecológica, así se hace saber en el editorial de la revista y queda patente en reportajes como los descritos.



Recuperación

La revista, además, pretende servir como amplia bibliografía a temas que debido al olvido se han quedado sepultados en los anaqueles de las bibliotecas. Así en cada entrega se dedican secciones especiales a personalidades que han dedicado su vida a la ecología, en muchas ocasiones sin conocer este término como actualmente lo entendemos.

En esta ocasión la sección Homenaje está dedicada a Francisco González Díaz, un periodista canario de principios del siglo XX que dedicó su tiempo a la valorización y difusión de los valores del arbolado.



Recomendaciones

La primeras páginas de Rincones, hasta doce, se dedican a recomendar libros y revistas sobre espacios naturales, árboles, flora, agricultura ecológica, recientes estudios científicos aplicados al desarrollo sostenible, guías técnicas sobre restauración y bioconstrucción, catálogos de patrimonio, etnografía, artesanía, historia, e incluso poesía.

Por otro lado también existe un hueco en esta revista para los poetas canarios que han hecho referencia al paisaje en sus obras. En esta entrega se hace especial mención al poeta gomero Pedro García Cabrera, del que el año pasado se celebró el primer centenario de su nacimiento.



Página web

Esta publicación tiene su homóloga en la red, en el espacio web rinconesdelatlantico.com donde existe un foro en el que los lectores pueden verter sus opiniones. Así como un índice de noticias sobre temas ambientales que se actualizan con cierta asiduidad. Uno de los principales puntos fuertes de esta web es la sección enlaces, un amplio catálogo sobre direcciones relacionadas con el medio ambiente y el desarrollo sostenible, que puedes servir para ampliar información y conocimientos sobre el mundo de la ecología.