Mostrando entradas con la etiqueta Desarrollismo y especulación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Desarrollismo y especulación. Mostrar todas las entradas

16 abril, 2008

El aparcamiento

Tarde o temprano las islas, primero las mayores y luego el resto, se convertirán en algo parecido a los aparcamientos de un centro comercial, es decir: asfalto, rayas en el suelo, túneles, más asfalto y en una esquina unas jardineras que equivaldrán a los espacios naturales protegidos. No habrá remedio, porque aún los que gobiernan en estos lugares siguen pensando, como una vez le oímos decir al catedrático de la ULL Alberto Brito, que el desarrollo sostenible es sostener el nivel de desarrollo (o el desarrollismo), o lo que es lo mismo, no reducir los presupuestos en edificaciones, carreteras, obras civiles, puertos, pistas de aeropuertos, etcétera.

Hace algunas semanas, Diario de Avisos publicaba que una empresa auditora alemana ha asegurado que “existe viabilidad en construir un túnel que una los valles de Güímar y La Orotava”. De locos. No se nos escapa que esa infraestructura ‘ideal’ facilitaría las conexiones, aliviará las autopistas, y regularía otras tantas carreteras, pero ¿a costa de qué? ¿de horadar media Isla? Lo que sí se escapa del entendimiento de los proyectistas y de los políticos es que vivimos en un lugar pequeño, de características únicas por su geología, morfología y valor ambiental y que cada día, con este tipo de acciones, se hace una muesca que hiere estas peculiaridades. El alcalde de La Orotava asegura, contra viento y marea, que el desarrollo de la sociedad pasa por ahí, por asfaltar, atesar y construir, que de lo contrario la economía isleña acabará por sucumbir. Existen, sin embargo, muchas opiniones de lo contrario. Entre ellas la que dice que el turismo, principal fuente de ingresos de Canarias, no se desplaza hasta un archipiélago a muchos kilómetros de la metrópoli para llegar en cinco minutos del Puerto de la Cruz a Güímar.

La única solución pasa por la regulación, y no por el crecimiento ‘insostenible’. Es inviable que existan tantos coches, tantas carreteras, pistas, caminos, aparcamientos, autopistas, anillos insulares… en las islas. Cuantas más infraestructuras se construyan más vehículos habrá, más contaminación, menos espacio, y se necesitarán más carreteras, más túneles. Es una pescadilla que se muerde la cola (o el rabo como se dice aquí). Tarde se entenderá que las islas no son territorios continuos y que debido a ello soportan un desarrollo limitado. ¿Dónde y cuándo colocarán nuestros gobernantes ese límite? Suponemos que cuando se empiece a avistar el aparcamiento, o el centro comercial.

11 diciembre, 2007

Que ya está bien, hombre

En esta provincia (Santa Cruz de Tenerife) hay cuatro periódicos. Hace algunos fines de semana (día 24) semana se produjo una manifestación en la ciudad de Santa Cruz, sobre la que tres de los rotativos coincidían en sus titulares: más de 4.000 personas se concentran para protestar contra el desarrollismo. En el tercero, la importancia de la marcha se redujo en muchos miles de asistentes. ¿Qué es lo que ocurre? ¿Es importante, beneficioso o coyuntural quitar yerro a este yunque sobre el que se golpea? ¿Con qué fin? ¿Hay que desautorizar la voz de miles de personas para que otras muchas sigan creyendo que el sistema desarrollista instalado desde los sesenta sigue siendo apto para Canarias? Parece que sí.
Las manifestaciones se convierten, es verdad, en muchas ocasiones, en puras cabalgatas demagógicas que enarbolan banderas que nada tienen que ver con lo que se solicita. ¿Pero es este el caso? Desde hace algunos años, noviembre es la plataforma para que los colectivos más sensibilizados alcen la voz con un claro ¡Basta Ya! Parece que se corre el riesgo de institucionalizar la cita, de vaciar de contenido esta marcha, de olvidar la importancia de sus fines principales. Y la prueba está en que ya hasta algunos informadores, mediatizados y coaccionados, claro está, limitan números e importancia a la cita.
El proceso evolutivo que sufre Canarias es doloroso y perjudicial. Es un proceso mutilador que se aplica con retroexcavadoras y bolsas de cemento, comiendo metros a la costa cada día, destruyendo el suelo agrícola, limitando recursos ecológicos en beneficio de kilómetros de asfalto, ya sea para carreteras, enormes rotondas, ampliaciones de aeropuertos, puertos o simplemente urbanizaciones plagadas de adosados. No es demagogia: es lógico pensar que la sociedad necesita espacios infraestructurales que solucionen los problemas de la superpoblación y el crecimiento pero por lo que parece, el modelo no es el adecuado, o por lo menos no es el que los propios ciudadanos quieren. Esta manifestación de la semana pasada no está orquestada por ningún partido político; la hacen, en su mayoría, asambleas de vecinos (más o menos politizadas, pero de vecinos al fin). Por el contrario, sí que se podría asegurar que la demagogia está en decir que los que se manifiestan deberían ofrecer las soluciones. Esto es risible: los que salen a la calle, hartos ya de todo esto, no han sido elegidos por nadie, y en la mayoría de los casos no tienen la cualificación para proponer nada, faltaría menos. Pero, como ciudadanos, ostentan todo el derecho, y el deber, a cuestionar lo que perciben que les hace daño. Y la falta de suelo, de árboles, de costa, con todo lo que ello supone, hace daño. Hace falta que se vuelva a potenciar el campo, hace falta que se reduzca la contaminación, que se planten más árboles, que haya menos coches, que la vida en las Islas sea más vivible. Y para ello, además, hacen falta soluciones certeras, sostenibles, respetuosas, las hay, seguro que las hay. Hacen falta políticos que las busquen y que las pongan en práctica. Y sobran políticos adocenados y con los discursos aprendidos. Que se pongan a trabajar, y que no le echen la culpa a la inmigración, que ya está bien.

13 noviembre, 2007

Muere la costa

"No se pueden maltratar los recursos naturales, crear impactos en la costa y permitir un crecimiento residencial desmesurado e incompatible con un turismo de calidad”. Eso ha dicho, hace poco, el presidente balear, Francesc Antich. Es una frase afortunada, pronunciada a raíz de la paralización de varias urbanizaciones en primera línea de costa en aquellas islas mediterráneas. Pero, trasladando la sentencia a la realidad del Archipiélago canario (creo tan necesaria la transpolación), ¿cómo conciliar esta afirmación, tan ‘de cajón’, con la necesidad de programar de manera paralela el crecimiento urbanístico con el cuidado del medio ambiente?

La realidad es muy complicada. Porque la manga ancha hacia las iniciativas privadas ha campado durante muchos años por nuestra costa, y se han permitido desmanes que, con el tiempo, se han convertido en aberraciones urbanísticas que han despedazado parte, por no decir casi todo, del litoral: cemento y balaustres. Hace poco, el derribo de unas casetas ilegales en la costa de Fuencaliente, en la isla de La Palma, convirtió al brazo ejecutor de la ley, en este caso de la Dirección General de Costas, en un auténtico rodillo aplastador, insensible e implacable, de derechos de los ciudadanos. Pero, habría que preguntarse, ¿de qué derechos?, ¿tiene algún tipo de derecho el que usurpa el espacio público costero (o haya usurpado hace diez, quince, cincuenta o cien años) e instala allí sus cosas, sus aperos, sus hamacas, sus cacharros, para años después defender que ese terreno es suyo y puede hacer en él lo que le venga en gana, porque así lo manda la tradición? Todo esto, amparado en una muy humilde condición. ¿Qué tipo de tradición es esa?

De la misma manera, y a otra escala, se siguen proyectando puertos deportivos e industriales, urbanizaciones, atentando contra todo, y no se aplican las mismas medidas conservacionistas que mueven aquellos tractores que arrasan las casetas de la playa. Este es el caso, por ejemplo, del de Granadilla, del proyecto de la costa de Tacoronte, o de los solares recién construidos en El Tamaduste de El Hierro. Los que defendemos una Canarias sostenible no debemos dudar en ser intransigentes, combativos y exigentes con todos estos atentados, sean legales (o mejor, amparados por la ley) o no.

El desarrollismo permitido por las leyes gubernamentales (el del Puerto de Granadilla por ejemplo, el de la recalificación sin criterio ambientalista de terrenos, el de la construcción amparada) es altamente tóxico para la costa, pero también lo es el ilegal, el de los malpaíses destrozados por los bloques y las basuras, el de los sebadales aniquilados por los emisarios ‘domésticos’ y los residuos vertidos a la costa, tantas neveras, neumáticos, papeles, latas, plásticos… Ser ecologista significa amar la naturaleza y, por ello, actuar en consecuencia. Consiste en ser crítico con todo lo que afecta a nuestro entorno, lo que es un abuso de poder, pero también lo que nos resulta sentimentalmente más cercano, y no solamente criticar según nos interese e ir con una bandera a las manifestaciones.

10 mayo, 2007

Los tendidos eléctricos han causado la muerte de más de 600 aves en Lanzarote y Fuerteventura desde 2003

Más de un centenar de ellas son hubaras, una especie endémica de Canarias en peligro de extinción

Bajo los tendidos que discurren por los ambientes esteparios de las dos islas orientales se hallaron concretamente 628 cadáveres pertenecientes a más de una treintena de especies, muchas de ellas amenazadas y con poblaciones reducidas en ambas islas. Con estos datos, los tendidos eléctricos se convierten en la principal amenaza para la conservación de las aves de Canarias, lo que requiere la adopción de medidas urgentes que eviten esta elevada mortandad.
Los resultados obtenidos por SEO/BirdLife, dentro del marco del Proyecto Life para la Conservación de la avutarda huhara y que finalizará en breve, durante la prospección de los tendidos que discurren por los ambientes semidesérticos de ambas islas han permitido constatar la escalofriante cifra de 628 aves muertas. Ésta pertenecen a un mínimo de 33 especies de aves, entre las que se encuentran tanto nidificantes como migradoras de paso por el archipiélago canario.

Del conjunto de especies, tan sólo cuatro representan el 72,3% de los restos localizados, siendo la paloma bravía, con 157 aves, la que mayor mortalidad aporta, seguida por el alcaraván común (146 ejemplares), la avutarda hubara (82) y la gaviota patiamarilla (69). Otras especies identificadas en el estudio como víctimas de los tendidos, y que deben mencionarse por su estado de protección y conservación a escala regional y nacional son el petrel de Bulwer, pardela cenicienta, cernícalo vulgar, corredor sahariano, cuervo, ganga ortega, tórtola europea, lechuza común, terrera marismeña y camachuelo trompetero. Se da la circunstancia de que algunas de estas aves se encuentran representadas por subespecies endémicas, es decir, exclusivas de dichas islas.

La casi totalidad de las aves localizadas durante las prospecciones murió por colisión contra los cables (97%), mostrando señales evidentes de choque (mutilaciones, cortes, etc.), mientras que la electrocución en los apoyos sólo se relacionó con el 3% de los restos hallados. Con relación a estos últimos, de las 19 aves muertas por descarga eléctrica, el 78,9% ha correspondido al cuervo, el 15,8% al cernícalo vulgar y el 5,3% al busardo ratonero. La mayor parte de ellas proviene de Fuerteventura, donde curiosamente se están llevando a cabo medidas correctoras para reducir las muertes por electrocución del alimoche común o “guirre”.

De los 609 individuos muertos por colisión destaca el elevado número de ejemplares de paloma bravía (157), alcaraván común (146), avutarda hubara (82) y gaviota patiamarilla (69). Estas cuatro especies engloban el 74,5% del total de muertes por choque contra los cables.

Proyecto Life para la conservación de la avutarda hubara

Uno de los objetivos del proyecto Life está relacionado con la incidencia de los tendidos eléctricos sobre las poblaciones de aves esteparias de Lanzarote y Fuerteventura.
Por este motivo el caso mejor documentado es el de la avutarda hubara, dada la existencia de recuentos recientes, lo que ha permitido conocer que los tendidos eléctricos afectarían al 10,4% de la población de hubaras. Cuando se tienen en cuenta no sólo las 82 aves halladas en la prospección de los tendidos, sino las 137 encontradas en el período abarcado por el proyecto, los porcentajes de mortalidad representan el 17,1% de la población canaria.

Estimas de mortalidad y puntos negros

El estudio pone de manifiesto la influencia de diferentes factores a la hora de estimar la mortalidad de aves por los tendidos, como la detectabilidad por observadores, el efecto de los carroñeros, etc. Considerando dichas causas, la cifra de muertes se asume mucho mayor, estimándose en torno a unas 746 aves en Lanzarote y 2.447 aves en Fuerteventura, lo que supondría una suma de más de 3.000 aves al año en las dos islas.
El estudio ha permitido identificar una serie de tramos o “puntos negros” en los que se concentra la mortalidad de aves, localizándose siete sectores con dichas características en Lanzarote y seis en Fuerteventura. En ellos, SEO/BirdLife propone comenzar cuanto antes una serie de medidas correctoras para reducir notablemente el efecto negativo de las líneas eléctricas sobre la avifauna, como la señalización por medio de salvapájaros, modificación de los apoyos, enterramiento de tramos de tendidos en los que las dos medidas anteriores no resulten eficaces, retirar los tramos en desuso, modificar la red de tendidos existentes en lugares prioritarios y evitar la instalación de nuevos trazados en zonas de interés para las aves.
Ante la gravedad de los datos obtenidos, SEO/BirdLife ha solicitado una reunión urgente con UNELCO-ENDESA, empresa encargada de los tendidos eléctricos existentes en Lanzarote y Fuerteventura, con el fin de exponerle los mencionados resultados y la necesidad de adoptar con urgencia medidas correctoras.

13 abril, 2007

El 14 de abril, todos contra el puerto de Granadilla

El sábado próximo día 14 (celebración además de la República española) se producirá en Santa Cruz de Tenerife otra manifestación en contra del Puerto de Granadilla. Ese futuro atentado contra la diversidad marina de la costa sur de la isla.

Muchas veces ha salido el pueblo tinerfecño, como este 14 saldrá, para protestar contra una obra que no quiere, y que sólo beneficia a algunos, y beneficiará a algunas multinacionales.

Ese puerto, mal que les pese a los que digan lo contrario acabará con sebadales marinos, llenará de piche (alquitrán chapapote, asfalto líquido) las costas del Médano, y reducirá la calidad de vida de animales terrestres y acuáticos de la zona, por no decir que acabará con ellos.

Para muchos el sur de Tenerife es un desierto, y por ello han de cubrir esos páramos con cemento. Esta afirmación es hecha sobre el analfabetismo y la ignorancia. Esos ecosistemas particulares nada tienen de desierto, porque en un desierto es donde no crece nada, y en estas zonas no se da ese caso. Ahora pretenden cubrir con asfalto y cemento el desierto, para convertirlo en un desierto verdadero, y aún más árido.

Servirá poco esa manifestación del sábado, pero ese poco tendrá mucho valor: el de evidenciar que los intereses de este pueblo van por otra senda que los intereses de quien los gobiernan. Lamentablemente tendrán que pasar los años para que se den cuenta del error, y luego vendrán las lamentaciones.

No será porque no se lo dijimos. Mientras, todos perdemos.

19 febrero, 2007

¿Qué se esconde detrás de la conciencia ambiental?

El tren de crecimiento del denominado mercado ecológico es cada vez mayor, y son muchas las personas que se han dado cuenta de ello. El sector económico, que ha de tener muy en cuenta a la opinión pública a la hora de buscar entre su clientela potencial, ha descubierto que combatir el recalentamiento climático es un negocio muy rentable. La “city” londinense, uno de los centros financieros más importantes y decisivos del planeta, parece sufrir en las últimas fechas un profundo fervor hacia la causa ecológica.

¿A qué puede deberse este repentino interés por parte de la city por la causa ecológica?, es lo que se vienen preguntando en los debates y círculos ecológicos del ámbito no solo londinense. Y en las respuestas que se van dando a esta cuestión suele aparecer un dato altamente revelador. El 50% de la ciudadanía británica está a favor del llamado consumo ético. Lo ha desvelado un reciente estudio. El consumo de productos ecológicos genera anualmente unas cifras superiores a los 38.000 millones de euros en este país, el Reino Unido, donde la libra continúa siendo la moneda oficial.

En estas aguas han ido emergiendo medidas de apoyo desde el sector empresarial. Y algunos ejemplos que destacan en este panorama lo constituye la conocida marca Mark and Spencer, que ha destinado unos trescientos millones de euros únicamente para la financiación de proyectos ecológicos. Otra empresa, Tesco, no se queda atrás y dobla la cifra anterior. El destino de esos seiscientos millones de euros irá a la renovación de los productos que conforman su gama de aquéllos enfocados al ahorro energético. Un tercer gigante de la City, BT se compromete a que en el 2010 la casi totalidad de la energía que utilice, el 98% concretamente, tendrá su origen en fuentes renovables. En este caso, los intereses ecológicos se han unido a los puramente económicos, ya que fuentes de la empresa anunciaron que el comienzo de la aplicación de esta política energética les ha supuesto en el 2006 el ahorro de unos 137 millones de euros.

Intereses ecológicos, intereses económicos, beneficios en la proyección de una imagen que se adecue a la que demanda la opinión pública. Todo ello se ha unido en la City, y desde luego el fenómeno se irá extendiendo al resto de los centros económicos europeos y mundiales.

Fuente: Instituto para la Sostenibilidad de los Recursos http://www.isrcer.org/content.asp?contentid=3986

01 febrero, 2007

El mundo sigue equivocado


BRASIL. Las presas amenazan a un pueblo indígena pescador. El pueblo indígena aislado de los enawene nawe ha expresado su rechazo a un conjunto de presas que podría destruir su modo de vida.
Las presas tendrán un impacto devastador sobre el ciclo de reproducción de los peces que son una parte vital de la dieta de los enawene nawe, uno de los pocos pueblos indígenas que no comen carne roja.
Hasta 11 presas se planifica construir a lo largo del río Juruena, que fluye a través del territorio de los indígenas. Además de ser una parte esencial de su dieta, los peces tienen además un enorme valor simbólico y espiritual para los indígenas.
Las presas serán financiadas por un consorcio de empresas, muchas de ellas involucradas en la industria de la soja.
Los enawene nawe se oponen a las presas y han hecho un llamamiento de apoyo para frenar su construcción:Somos los enawene nawe de la aldea de Halataikiwa. Acabamos de asistir a una reunión. No fue nuestra idea; fueron los brasileños quienes nos invitaron. Junto a nuestros representantes, había representantes de las tribus nambiquara, pareci, myky, y rikbaktsa. En la reunión, hablamos con un brasileño sobre la construcción de presas. El brasileño dijo: “Vengan y vean la primera presa que ya hemos construido”. Continuó: “Las presas no son algo malo, sino bueno. Los peces no se van a morir, el agua no se va a ensuciar, la selva no se va a morir”.

Le comunicamos muy claramente a la gente que quería construir las presas: “No construyan las presas, no las queremos.”Por lo que respecta a los enawene nawe, estamos completamente en contra de las presas. No queremos coches y no queremos dinero. En lo que pensamos es en los peces, y en el agua. El pueblo rikbaktsa piensa igual. Tan pronto volvimos a casa, los enawene nawe nos sentamos a hablar. Luego, hablamos en Cuiabá [la capital del estado de Mato Grosso], con el fiscal del distrito. Esta persona nos dijo que la situación era muy complicada. Así que pensamos los siguiente: La OPAN [ONG brasileña dedicada a los pueblos indígenas] y el Ministerio Federal de Asuntos Públicos deberían ver el informe de impacto ambiental; y pronto tendremos que ir a Brasilia para que todos los enawene nawe puedan hablar allí. Estamos buscando ayuda de otra gente, porque estamos muy preocupados, muy, muy preocupados.
Texto extraido de la página web http://www.survival.es

12 diciembre, 2006

Qué sinrazón



Fotos de NO al Puerto Deportivo en Tacoronte
Plataforma para la Defensa de la Costa Tacoronte-Acentejo


Por lo que parece en esta tierra única, que no lo es tanto, lo que gobierna es la sinrazón. Al igual que ocurrió en la década de los 60 y 70 con el crecimiento desmedido del boom turístico y otras amenazas medioambientales, seguimos pensando con el bolsillo, a la ligera y a priori.
Aún no contentos con el Puerto de Granadilla y sus impactos ambientales, ahora se proyectan otras 'marinas' en zonas en las que no se debería ni poner un gramo de cemento. No se sabe bien qué es lo que se quiere, ni si preservar vale menos que cobrar algunos billetes rápidos (aunque éstos sean mucho y beneficien a algunos).

Se pretende ahora vulnerar de nuevo la costa Norte de Tenerife, concretamente con un proyecto de puerto deportivo.

¿Es realmente necesaria esta infraestructura?
¿Qué economía es la que se pretende relanzar con esta acción?

Bajo el parecer de muchos esta pretensión no deja de ser más peregrina que la que se les ocurrió a algunos al introducir los muflones en el Teide, o las ardillas en Fuerteventura.

Parece que el Medio Ambiente sigue sin ser importante para nuestros gestores, y se bastan con decir que el 42% del espacio está protegido. El resto del territorio está gravemente amenazado.

Puedes leer más en Plataforma contra la construcción de un puerto en Tacoronte